El mijo, el gran desconocido entre los cereales

¿Qué es el mijo?

Los mijos forman un grupo de cereales que se caracterizan por contener una semilla de tamaño milimétrico. El mijo más conocido es el llamado mijo común (Panicum miliaceum), originario del continente asiático, aunque actualmente se consume en todo el mundo. Tradicionalmente se usaba para la alimentación animal, hasta que se descubrieron las propiedades beneficiosas que ejerce en la salud humana, convirtiéndolo en un buen recurso en la cocina.

Valor nutricional y propiedades saludables que aporta

– Su contenido proteico es mucho mayor que el resto de cereales, siendo las proteínas de alto valor biológico, por lo que es un buen aporte proteico para personas vegetarianas y veganas, así como para deportistas.

– Más de la mitad del grano está compuesto por hidratos de carbono, siendo estos de lenta absorción y el contenido en azúcares es tan solo de 0,24g por cada 100g de producto. Por esto es un cereal ideal para las personas que sufren un desgaste físico, como es el caso  los deportistas, ayudándolas a recuperarse.

– Aporta una cantidad importante de fibra por lo que ayuda a regular el tránsito intestinal.

– El contenido en grasa es muy bajo, siendo esta principalmente rica en ácidos grasos poliinsaturados, ejerciendo un papel cardioprotector. Además, al ser de origen vegetal, no contiene colesterol.

– Los minerales más destacados en su composición son: el magnesio y magnesio, aunque también contiene hierro, fósforo, zinc y magnesio. Debido a la cantidad y variedad de minerales que aporta, está indicado para los deportistas, ya que con el sudor se pierden sales minerales y ayuda a combatir el agotamiento y permitir la recuperación.

– En relación a las vitaminas destacan las del grupo B: B1, B2 y B9, principalmente.

– No contiene gluten, por lo que es apto en la dieta celiaca, aunque hay que prestar atención porque a veces puede contener trazas, esto es debido a que en las fábricas puede existir contaminación cruzada.

Cómo usarlo en cocina

En primer lugar, hay que lavar bien el mijo y posteriormente hay que someterlo a cocción, necesita aproximadamente cinco partes de agua por una de mijo. Una vez cocido se puede acompañar como cualquier otro cereal: mijo con verduras y trozos de pollo, sopa de mijo, guarnición de mijo para carnes o pescados etc.

También se encuentra en el mercado en formato ‘’cereal de desayuno’’, por lo tanto, no necesita ser cocinado y su consumo es más sencillo y cómodo e igual de nutritivo, se puede añadir a leche, bebidas vegetales o yogures, también se puede añadir a la elaboración de batidos con frutas o como topping de ensaladas.

 

Bibliografía

El sorgo y el mijo en la alimentación humana. Organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación.

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